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Conservación de pavimentos

Anticarburantes (Fuelseal, Fueltex)

Existen ciertas zonas en aeropuertos y carreteras, como estacionamientos, rodaduras, zonas de espera, cabeceras, aparcamiento de vehículos y estaciones de servicio, que habitualmente sufren la presencia de vertidos de todo tipo de combustibles, aceites, grasas, líquidos de freno, etc., se produce, en el caso de pavimentos bituminosos el rápido deterioro de los mismos, con el consiguiente incremento de los costes de mantenimiento.

Los tratamientos anticarburantes Fuelseal y Fueltex están especialmente concebidos para la eliminación de los citados problemas, permitiendo de este modo la utilización de pavimentos de tipo bituminoso en zonas que antes estaban exclusivamente reservadas al pavimento de hormigón.

Estos tratamientos producen una película continua que, además de ser ella misma anticarburante, cierra todos los poros del pavimento, con lo que impide totalmente el ataque de cualquier producto indeseable.

Fuelseal

Se trata de una emulsión de alquitrán de hulla modificada con elastómeros. Es un producto económico, de fácil y rápida aplicación, concebido para zonas de servicio ligero, como estacionamiento de aviación general, rodaduras, cabeceras de pista y aparcamiento de vehículos.

Cumple la norma Federal R-P-355-b.

Para su aplicación el pavimento deberá estar limpio y en buen estado, no siendo conveniente su aplicación sobre una superficie ya degradada.

Se aplica, bien por medios manuales (cepillo) o mediante máquina especialmente diseñada al efecto, en dos capas extendidas en direcciones octogonales y con una dotación total media de aproximadamente 1,3 Kg/m2 en el total de las dos capas.

Fueltex

Desarrollado a partir de las experiencias obtenidas con el Fuelseal, es un tratamiento cuyo componente básico es una lechada cuyo ligante es una emulsión de alquitrán modificada con elastómeros.

Se trata de un producto de máxima calidad y resistente a la acción de los carburantes, que además puede regenerar una superficie previamente degradada.

El ligante cumple la norma Federal R-P-355-d.

Su aplicación se realiza en las siguientes fases:

  1. Pulverización de una capa de imprimación con una dotación de 0,4 l/m2.
  2. Extensión de la lechada con un árido de 3 mm de tamaño máximo, a razón de 5 Kg/m2.
  3. Aplicación de una capa final de sellado, con una dotación de 0,3 l/m2.

El tiempo de curado del producto varía en función de la temperatura y condiciones climáticas, pero se estima en aproximadamente 24 horas.